Una startup fundada en Argentina empieza a ganar adopción en universidades de elite y pone en discusión las formas tradicionales de estudio.
Se trata de Nerdmask, una plataforma que utiliza inteligencia artificial para transformar apuntes en experiencias interactivas y gamificadas.
La herramienta ya cuenta con más de 430.000 usuarios y es utilizada por estudiantes de instituciones como Harvard, Yale, MIT y Stanford.
El funcionamiento de la plataforma parte de un cambio en la lógica del estudio.
Los usuarios pueden subir materiales -audios, textos o PDFs- que son procesados por inteligencia artificial para generar distintos formatos: resúmenes, cuestionarios, mini exámenes, podcasts o preguntas clave.
El sistema organiza estos contenidos dentro de un plan de estudio diario, con una dinámica que combina interacción, repetición y seguimiento del progreso.
“El objetivo es que estudiar deje de ser leer 100 páginas para rendir un examen y pase a ser algo dinámico e interactivo”, explica en Forbes su fundador, Juan Belmont.
Un crecimiento sin inversión
Nerdmask fue lanzada en enero de 2025 y creció sin inversión inicial ni campañas de marketing.
En su primer año pasó de 20.000 a más de 400.000 usuarios, alcanzando actualmente los 430.000.
En términos de ingresos, la plataforma facturó US$ 200.000 en 2025 y proyecta alcanzar US$ 3 millones en 2026 y US$ 10 millones en 2027.
El modelo es directo al consumidor (B2C), basado en suscripciones, y no depende de acuerdos con instituciones educativas.
Un producto global desde el inicio
Aunque nació en Argentina, la adopción de la plataforma es global.
Además de Estados Unidos, donde ya tiene usuarios en universidades como Harvard, Yale o Berkeley, Nerdmask crece en América Latina, con Brasil y México como principales mercados, y en Europa, con presencia en países como España, Alemania y Francia.
El crecimiento estuvo impulsado en gran parte por la viralidad del producto y el contenido del propio fundador en redes sociales.
Uno de los diferenciales de la plataforma es su capacidad de adaptación.
Al registrarse, el sistema recopila información sobre el usuario, nivel educativo, materias y objetivos, y construye un plan de estudio personalizado.
Además, incorpora técnicas como la repetición espaciada y permite compartir contenidos entre usuarios, generando dinámicas colaborativas.
El foco: cambiar la forma de estudiar
La propuesta no se limita a digitalizar el estudio, sino a rediseñar la experiencia de aprendizaje en un contexto donde la atención compite con otras plataformas digitales.
“Si las personas pueden ser adictas a TikTok, también pueden ser adictas a estudiar. El problema es cómo está diseñado el proceso”, afirma Belmont.
En ese sentido, el caso de Nerdmask se inserta en una tendencia más amplia dentro del sector edtech, donde la inteligencia artificial empieza a modificar no solo qué se aprende, sino cómo se aprende.

