El mundo empresarial atraviesa un proceso de redefinición en su vínculo con las nuevas generaciones de profesionales.
Así lo refleja el estudio “No sos vos, soy yo”, presentado por IDEA Joven, que relevó a 513 profesionales sub40 de empresas socias de IDEA en Argentina entre junio y julio de este año.
El informe ofrece una radiografía de las expectativas laborales de los jóvenes en un contexto local atravesado por transformaciones sociales, tecnológicas y económicas aceleradas, y expone las tensiones entre el atractivo del trabajo en relación de dependencia y la búsqueda de nuevos modelos de empleo.
El empleo corporativo sigue siendo valorado
Según el relevamiento, el sector empresarial continúa siendo atractivo como camino profesional, con una valoración promedio de 4 sobre 5. Cuatro de cada diez jóvenes encuestados aseguran que seguirían trabajando en una empresa aun sin necesidad económica.
Las razones principales para permanecer en el mundo corporativo están vinculadas a la satisfacción con el trabajo y a las oportunidades de aprendizaje y crecimiento, elementos que siguen posicionando a las organizaciones como espacios relevantes para el desarrollo profesional.
La economía, principal motivo para buscar alternativas
A pesar de esta valoración positiva, el factor económico aparece como el principal motivo para mirar por fuera del empleo tradicional. El 21% de los jóvenes profesionales ya genera ingresos adicionales a través de proyectos paralelos —como emprendimientos, docencia o trabajo freelance—, mientras que otro 24% se encuentra explorando cómo hacerlo.
Esta combinación de empleo formal con otras fuentes de ingreso refleja la búsqueda de mayor autonomía económica y responde a un contexto nacional desafiante en materia salarial.
La flexibilidad laboral, por su parte, emerge como uno de los ejes más relevantes del estudio. Si bien el esquema predominante en la actualidad es el trabajo híbrido, más de la mitad de los encuestados (52%) considera ideal un modelo flexible, en el que la presencialidad dependa de la necesidad y no de una obligación fija.
En línea con esta visión, el 75% sostiene que la presencialidad no incrementa la productividad, y un 94% coincide en que el desempeño debería evaluarse en función del cumplimiento de objetivos, y no de la cantidad de horas trabajadas o de la visibilidad física.
Qué cambiarían de inmediato en las empresas
Ante la posibilidad de modificar aspectos de sus organizaciones, la mayoría de los jóvenes profesionales elegiría mejorar los salarios. A esta demanda le siguen la necesidad de menor rigidez organizacional y la mejora de los canales de comunicación interna.
El estudio también muestra una diversidad de experiencias: un grupo significativo de encuestados afirmó que no cambiaría nada de su trabajo actual, lo que sugiere realidades laborales muy dispares dentro de la misma generación.
En términos de bienestar, la mayoría evalúa su ritmo laboral como moderadamente sostenible. Para mejorar su experiencia de trabajo, destacan la importancia de incorporar más tecnología, agilizar procesos, clarificar objetivos y prioridades, ampliar la flexibilidad horaria y generar más espacios de conversación y feedback.
Respecto a las habilidades necesarias para el futuro, el estudio revela diferencias por edad: los jóvenes de 20 a 30 años priorizan las habilidades interpersonales y de liderazgo, mientras que los de 31 a 40 años señalan las competencias digitales y tecnológicas como las más demandadas. En conjunto, el 58% considera que su empleo actual los está preparando para esos desafíos.
Liderazgo y cultura organizacional
La percepción sobre el liderazgo muestra matices. Seis de cada diez jóvenes confían en quienes toman decisiones en sus empresas y la mayoría afirma que la cultura organizacional está alineada con sus valores personales.
La relación con el jefe o jefa aparece como un factor sensible: para el 57% influye en la decisión de permanecer o irse de una organización, aunque solo para el 36% resulta determinante.
Los resultados del estudio se inscriben en un contexto complejo para la juventud argentina, revela un reporte de Forbes. De acuerdo con datos de la Cámara Argentina de Formación Profesional y Capacitación Laboral y la Organización Internacional para la Educación Permanente (OIEP), alrededor de 1,8 millones de jóvenes, niños y niñas se han desvinculado del sistema educativo.
En paralelo, surgen iniciativas que buscan articular esfuerzos públicos y privados para mejorar el acceso a la educación y el empleo.
Al mismo tiempo, Argentina se destaca a nivel regional: según el Índice de Proficiencia en Inglés 2025 de EF Education First, el país lidera Latinoamérica en dominio del idioma inglés, ocupando el puesto 26 a nivel mundial.

