Casi 1,2 millones de estudiantes universitarios de Estados Unidos se transfirieron a nuevas instituciones en el otoño de 2024, lo que representa un aumento del 4,4% en comparación con el mismo período de 2023, según datos publicados por el National Student Clearinghouse Research Center.
Los estudiantes transferidos representaron el 13% de todos los estudiantes que no eran de primer año en el período analizado. Además, el número de transferencias superó el crecimiento de la reinscripción en la misma institución, que aumentó un 2,6% interanual, indica un reporte de Higher Ed Dive.
En comparación con el otoño de 2020, el total de transferencias en 2024 aumentó un 7,9%, mientras que la cantidad de estudiantes no transferidos se redujo en 3,5% en el mismo período.
Tendencias en los cambios de universidad
El crecimiento de las transferencias se dio en todos los tipos de movimientos estudiantiles:
- De instituciones de dos años a instituciones de cuatro años.
- Transferencias laterales, es decir, entre universidades del mismo tipo.
- De instituciones de cuatro años a instituciones de dos años.
Dentro de la vía de transferencia de colegios comunitarios a universidades más selectivas de cuatro años, se observó un aumento del 5,5% en la cantidad de estudiantes que lograron este cambio. Entre los estudiantes de bajos ingresos en colegios comunitarios, la tasa de crecimiento fue aún mayor, alcanzando el 7%. Sin embargo, este grupo aún representa una proporción relativamente pequeña del total de transferencias.
Desde 2020, las transferencias hacia los colegios comunitarios han sido las que más han crecido, con un incremento del 13,5 %, lo que equivale a más de 46.500 estudiantes adicionales. A pesar de este crecimiento, el aumento en las transferencias no ha compensado completamente la disminución general en la matrícula de estos centros tras la pandemia.
El papel de los estudiantes que retoman su educación
Uno de los hallazgos clave del informe es que el 52% de los estudiantes transferidos en 2024 había abandonado previamente la universidad y regresó a una nueva institución. Esta tasa aumentó casi tres puntos porcentuales desde 2020.
Según Doug Shapiro, director ejecutivo del National Student Clearinghouse Research Center, el crecimiento en las transferencias refleja un ajuste de los estudiantes a las nuevas condiciones del mercado educativo y laboral. "Es una buena noticia, especialmente para quienes han podido regresar después de una pausa en sus estudios y encontrar instituciones que se ajusten mejor a sus necesidades", afirmó.
El informe también mostró que muchos estudiantes cambiaron de especialización al transferirse. Entre aquellos con datos disponibles sobre su campo de estudio, casi dos tercios cambiaron de carrera tras cambiar de universidad.
Implicaciones globales para las instituciones de educación superior
Los hallazgos de EE.UU. son relevantes para universidades de otros países que buscan entender los patrones de movilidad estudiantil y los factores que impulsan a los estudiantes a cambiar de institución.
El aumento en las transferencias sugiere que las instituciones que buscan atraer y retener estudiantes deben considerar estrategias para captar a estudiantes que han interrumpido sus estudios y ofrecer opciones más flexibles que se adapten a sus necesidades. Además, el hecho de que muchos estudiantes cambien de carrera al transferirse puede ser una señal para que las universidades brinden mayor orientación académica y profesional durante el proceso de inscripción y transición.
En un contexto de cambios en el mercado laboral y en las expectativas de los estudiantes, comprender y adaptarse a estas tendencias puede ser clave para las universidades en cualquier parte del mundo.

