La figura del rector universitario está atravesando una transformación profunda en América Latina. Con rectores de todas las generaciones que trabajan para generar cercanía con los estudiantes, apertura al cambio tecnológico y una fuerte ancla en el propósito institucional.

Así lo muestran las experiencias de Felipe Baena (Fundación Universitaria del Área Andina, Colombia), Juan Pablo Cardozo (Universidad del Istmo, Panamá, y Universidad San Marcos, Costa Rica) y José Christian Padilla Navarro (Universidad Tecnológica de León, México), tres rectores que hoy conducen instituciones de gran escala y fuerte impacto territorial

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Un rector más presente y menos jerárquico

Uno de los puntos en común entre los tres liderazgos es el cuestionamiento al rol tradicional del rector como figura lejana. En su lugar, proponen un modelo de gestión basado en la presencia cotidiana, la escucha activa y el vínculo directo con la comunidad universitaria.

En Colombia, Felipe Baena lidera una institución con más de 43.000 estudiantes, presencia en los 32 departamentos del país y una fuerte apuesta por la virtualidad, con más de 23.000 estudiantes 100% online. Desde allí, plantea que el rector debe actuar como un dinamizador de la comunidad, capaz de articular innovación, territorio y personas

En Centroamérica, Juan Pablo Cardozo refuerza esta idea desde un estilo deliberadamente cercano: recorrer los campus, escuchar a los estudiantes y asumir que el liderazgo universitario ya no puede ejercerse desde la distancia. Para él, conectar con las nuevas generaciones no es una estrategia comunicacional, sino una condición para sostener la relevancia institucional

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Inteligencia artificial: del temor a la integración estratégica

La inteligencia artificial aparece como uno de los ejes más relevantes en la agenda de estos rectores. Lejos de evitarla, los tres coinciden en que la IA ya es parte del ecosistema educativo y que el desafío pasa por cómo integrarla pedagógica e institucionalmente.

En Areandina, la decisión fue avanzar de forma activa: capacitar a más de 1.200 docentes en IA generativa y repensar los modelos de evaluación. El foco está puesto en la personalización del aprendizaje, aun reconociendo las tensiones que esto genera en instituciones de gran escala.

Desde Panamá y Costa Rica, Cardozo plantea que el verdadero problema no es el uso de IA por parte de los estudiantes —que ya es masivo— sino la brecha en la adopción docente. En ese marco, impulsa la formación del profesorado para que la IA funcione como una herramienta pedagógica y no como un atajo sin sentido formativo

Escuchar antes de decidir: gestión, derechos y bienestar

En México, José Christian Padilla Navarro lidera una universidad pública con más de 8.000 estudiantes y una fuerte inserción en el entramado productivo regional. Su gestión se apoya en una premisa clara: no se pueden tomar decisiones sin escuchar.

Desde la apertura de canales directos con estudiantes hasta la incorporación de los derechos humanos como eje de gobierno universitario, Padilla impulsa un modelo de rectoría que combina gestión institucional con sensibilidad social. Esto incluye políticas de inclusión, acompañamiento en salud mental y una mirada crítica sobre el impacto del mundo digital en las juventudes.

Carreras, formatos y sentido: las preguntas de fondo

Más allá de los estilos personales, los tres rectores coinciden en un diagnóstico estructural: el sistema de educación superior fue diseñado para otra época. Cambios demográficos, nuevas trayectorias laborales y el cuestionamiento al valor tradicional del título obligan a repensar currículos, formatos y propuestas educativas.

En ese contexto, aparecen con fuerza las microcredenciales, la educación continua, los modelos híbridos y el reconocimiento de saberes como alternativas complementarias a las carreras tradicionales. No como ruptura con el legado universitario, sino como evolución necesaria para sostener su relevancia social.

Aun con estilos distintos, los tres liderazgos comparten una convicción: transformar no implica perder el sentido profundo de la universidad. La formación integral, el impacto social y la construcción de comunidad siguen siendo ejes centrales, incluso en un escenario atravesado por la tecnología y la incertidumbre.

La nueva generación de rectores no se define solo por la edad, sino por una manera distinta de ejercer el poder institucional: más horizontal, más humana y más conectada con las realidades de los estudiantes y los territorios.

La entrevista completa disponible aquí.