Una de cada diez ofertas de empleo en economías avanzadas requiere habilidades que no existían hace una década
El FMI analizó ofertas de trabajo en seis países para medir cómo la inteligencia artificial y otras tecnologías están cambiando lo que los empleadores piden.
Un informe del Fondo Monetario Internacional identificó qué habilidades están transformando los mercados laborales globales: el uso de plataformas de computación en la nube, la visualización de datos, el manejo de grandes volúmenes de información y, en los últimos años, herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT o GitHub Copilot.
En las economías avanzadas, una de cada diez ofertas de trabajo publicadas en línea ya requiere al menos una de estas habilidades. En las economías emergentes, esa proporción cae a una de cada veinte.
El estudio, titulado “Bridging Skill Gaps for the Future: New Jobs Creation in the AI Age”, analizó millones de avisos de empleo en seis países -Brasil, Dinamarca, Alemania, Sudáfrica, Reino Unido y Estados Unidos- a través de la plataforma Lightcast, que rastrea vacantes laborales en línea. Los autores definen como “habilidades nuevas” aquellas que estaban presentes en menos del 1% de las ofertas de trabajo en Estados Unidos entre 2010 y 2011 y que desde entonces crecieron de forma sostenida.
Más de la mitad de esas habilidades son de tecnología de la información. Dentro de ese grupo, las vinculadas a inteligencia artificial representan cerca de un tercio y registraron el mayor crecimiento absoluto en demanda durante 2024 en todos los países del análisis.
Las habilidades de usuario de IA, referidas al uso de herramientas ya disponibles en el mercado, superan en demanda a las habilidades de desarrollo de IA, vinculadas a construir y entrenar modelos.
Salarios y empleo
Las ofertas de trabajo que incluyen habilidades nuevas ofrecen salarios entre un 3% y un 3,4% más altos en Estados Unidos y Reino Unido, dentro de una misma ocupación e industria. Cuando una oferta lista cuatro o más habilidades nuevas, esa prima salarial sube al 15,1% en Reino Unido y al 8,5% en Estados Unidos.
A nivel de mercados laborales locales en Estados Unidos, un aumento de un punto porcentual en la proporción de ofertas que requieren habilidades nuevas se asocia con un crecimiento salarial promedio del 2,3% y un aumento del empleo del 1,3%. Los trabajadores de alta y baja calificación concentran la mayor parte de esos beneficios. Los de calificación media no registran ganancias estadísticamente significativas.
Las habilidades vinculadas a IA presentan un comportamiento diferente. Las ofertas que las demandan pagan salarios más altos, pero su difusión no se tradujo en un aumento del empleo general en los mercados locales analizados. Para las ocupaciones con alta exposición a la IA y baja complementariedad con ella -donde la tecnología reemplaza tareas en lugar de asistirlas- el empleo en las regiones con mayor demanda de habilidades de IA resulta un 3,6% más bajo cinco años después de que esas habilidades aparecen en el mercado. Ese grupo representa alrededor del 30% del empleo total.
Jóvenes y puntos de entrada al mercado laboral
El informe identifica a los trabajadores jóvenes como el grupo con mayor concentración de empleo en ocupaciones de alta exposición y baja complementariedad con la IA. El patrón es más pronunciado entre jóvenes universitarios, dado su mayor nivel de exposición respecto a trabajadores de mediana edad.
El documento cita investigaciones recientes que registran una caída del 13% en el empleo de trabajadores de entre 22 y 25 años en las ocupaciones más expuestas a la IA desde el lanzamiento de ChatGPT, mientras que el empleo en ocupaciones menos expuestas y el de trabajadores con más experiencia en las mismas áreas se mantuvo estable o creció.
Brecha entre países
La demanda de habilidades nuevas se origina principalmente en las economías avanzadas y se difunde después hacia los mercados emergentes. Entre los países del análisis, Dinamarca y Estados Unidos registran los niveles más altos de demanda de habilidades vinculadas a IA. Brasil y Sudáfrica se ubican por debajo del 2% en esa categoría.
Para medir la distancia entre lo que cada economía demanda y lo que su sistema educativo puede proveer, los autores construyeron un Índice de Desequilibrio de Habilidades. En países como Brasil, Suecia y Países Bajos, la demanda supera la oferta local; el informe recomienda para esos casos ampliar la formación continua e integrar habilidades digitales en todas las carreras. En países como Irlanda, Polonia y Australia, donde la oferta de graduados es alta pero la demanda empresarial es más moderada, la recomendación apunta a estimular la adopción tecnológica en las empresas.



