Stanford identifica qué tipo de uso de IA reduce el empleo de los jóvenes
Un estudio del Stanford Digital Economy Lab muestra que el empleo de los trabajadores de 22 a 25 años sube o baja según cómo se use la IA en su ocupación.
El empleo de los trabajadores más jóvenes cae en las ocupaciones donde la inteligencia artificial reemplaza tareas humanas, y crece en aquellas donde la IA acompaña al trabajador.
Así lo muestra el informe “Canaries in the Coal Mine? Six Facts about the Recent Employment Effects of Artificial Intelligence”, publicado por investigadores del Stanford Digital Economy Lab.
El estudio analiza los registros mensuales de millones de trabajadores estadounidenses entre 2021 y septiembre de 2025. Para distinguir qué tipo de uso de IA predomina en cada ocupación, los autores cruzan esos datos con información sobre el uso real de Claude.
Según el reporte, en las ocupaciones donde la IA se usa principalmente para reemplazar tareas, los trabajadores de 22 a 25 años perdieron empleo de manera sostenida desde fines de 2022. En aquellas donde la IA acompaña el trabajo humano, ese mismo grupo etario sumó puestos en el período analizado.
Dónde se concentra la caída
El impacto sobre el empleo joven se concentra en dos ocupaciones: el desarrollo de software y la atención al cliente. Entre los desarrolladores de software de 22 a 25 años, el empleo cayó cerca del 20% desde fines de 2022. En los mismos puestos, los trabajadores mayores mantuvieron o aumentaron su nivel de empleo.
La caída no se explica por problemas particulares de algunas empresas. Cuando los autores comparan trabajadores dentro de una misma compañía, encuentran que el empleo de jóvenes de 22 a 25 años en las ocupaciones más expuestas a la IA cayó 16% respecto de las menos expuestas. En los demás grupos de edad, esa diferencia prácticamente desaparece.
Una hipótesis que recién empieza a probarse
Los investigadores son cuidadosos al interpretar los hallazgos. “Los resultados son consistentes con la hipótesis de que los usos automatizadores de la IA sustituyen al trabajo, mientras que los usos aumentativos no lo hacen”, afirman, y aclaran que otros factores también podrían influir en las tendencias observadas.
Mientras el empleo joven cae en las ocupaciones más expuestas, los salarios se mantienen estables en todos los grupos etarios y niveles de exposición. El ajuste, según los autores, ocurre principalmente en cuántos trabajadores se contratan, no en cuánto se les paga. Para los recién egresados, el problema central pasa a ser el acceso al primer empleo.
Los investigadores también descartan varias explicaciones alternativas. El patrón se mantiene al excluir las ocupaciones tecnológicas, al separar puestos teletrabajables de los que no lo son, y al considerar por separado a hombres y mujeres. En las ocupaciones con baja proporción de graduados universitarios, además, la caída de empleo por exposición a la IA se extiende hasta los 40 años, lo que sugiere que la experiencia laboral protege menos a los trabajadores sin título universitario.
Mientras tanto, las ocupaciones menos expuestas a la IA siguen creciendo. Los auxiliares de enfermería, los asistentes de salud a domicilio y los empleados de almacén registran aumentos sostenidos de empleo joven en el mismo período.
La fotografía general no es la de un mercado laboral en contracción, sino la de un mercado donde el acceso de los jóvenes depende cada vez más del tipo de tarea que realizan.
El equipo de Stanford anticipa que continuará monitoreando los datos en los próximos meses, e invita a comparar sus resultados con otras fuentes administrativas a medida que se publiquen.



