La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) publicó el reporte A Skills-First Labour Market, un informe elaborado junto a la Singapore University of Social Sciences-Institute for Adult Learning que documenta el avance de los enfoques “skills-first”: modelos que ubican las habilidades demostradas, y no los títulos formales, en el centro de la contratación, la progresión de carrera y la formación.
El estudio compara los puntajes de competencia numérica de miles de adultos con sus años de escolarización y encuentra una brecha amplia entre pares con el mismo nivel educativo: los años de estudio explican apenas el 20% de esas diferencias.
El diagnóstico se apoya en datos concretos del mercado laboral.
En 2025, más de ocho de cada diez empleadores en Eslovaquia, Grecia, Japón, Alemania e Irlanda reportaron dificultades para cubrir puestos por falta de talento calificado, una proporción en alza sostenida desde 2015.
Al mismo tiempo, un 36% de los trabajadores declaró que sus habilidades no se ajustan del todo a las tareas de su puesto, con picos que superan el 40% en Estados Unidos, Canadá y Alemania.
El informe describe este desajuste como una doble ineficiencia: escasez de talento en ciertas áreas conviviendo con capacidades desaprovechadas en otras.
La velocidad del cambio profundiza esta brecha hacia adelante. Los empleadores anticipan que entre el 30% y el 40% de las habilidades centrales que hoy requieren sus equipos va a cambiar antes de 2030. En economías como Colombia, Portugal y Türkiye la proyección supera el 40%, mientras que incluso en los países con menor ritmo de cambio, como Dinamarca, Países Bajos y Chequia, se espera que un tercio de las competencias se transforme en ese lapso.
Frente a este panorama, empresas y gobiernos ya ajustaron sus prácticas de selección.
IBM eliminó el requisito de título universitario en más de la mitad de sus búsquedas en Estados Unidos, y uno de cada cinco de sus nuevos empleados en ese país no cuenta hoy con un diploma. El cambio amplió en un 63% las postulaciones de grupos subrepresentados.
En el sector público, el estado de Delaware reemplazó el pedido de licenciatura por experiencia laboral relevante para el puesto de Family Service Specialist y multiplicó por más de seis las postulaciones recibidas.
En paralelo, universidades e instituciones de formación amplían su oferta de microcredenciales para responder con mayor velocidad a estas necesidades cambiantes, revela el informe.
Para medir el avance de estas transformaciones, la OCDE y SUSS-IAL desarrollaron el Índice de Preparación y Adopción Skills-First, que combina 25 indicadores agrupados en tres dimensiones: ecosistema de aprendizaje, reconocimiento de talento y entorno habilitante.
Ningún país lidera en las tres dimensiones a la vez. Australia, Suecia, Francia y el Reino Unido aparecen como los más avanzados en la combinación de sistemas de formación orientados a habilidades con mecanismos más sólidos de reconocimiento del talento y entornos institucionales favorables.



