Las notas más altas suben con la IA, pero el aprendizaje no
Un estudio de la Universidad de California, Berkeley, analizó más de 500.000 calificaciones y detectó una suba en las materias donde los trabajos se hacen fuera del aula.
Las calificaciones sobresalientes crecen cerca de un 30% en los cursos universitarios donde la inteligencia artificial sirve para resolver las tareas, sin una mejora equivalente en lo que los estudiantes aprenden.
Así lo concluye un estudio reciente de la Universidad de California, Berkeley, que analizó más de 500.000 inscripciones a cursos en una gran universidad de investigación de Texas entre 2018 y 2025.
El estudio compara dos grupos de materias. En las que permiten usar la inteligencia artificial para hacer los trabajos, como escritura y programación, las calificaciones A suben 13 puntos porcentuales, cerca de un 30% respecto de 2022. En las que casi no dejan margen para usarla, como escultura o laboratorio, las notas no cambian.
El aumento se da entre las mejores notas. Las A crecen porque muchas A- y B+ pasaron a A, mientras que las notas bajas se mantienen igual. Para asegurarse de que la causa es la inteligencia artificial y no otra cosa, el autor comparó cómo evolucionaron las notas en cursos que permiten usarla y en cursos que no, y revisó qué tipo de trabajos pedía cada materia y cuánto valía cada uno, a partir de las notas finales y los programas de estudio públicos.
La conclusión fue que muchos estudiantes usan la inteligencia artificial para entregar mejores trabajos, no para aprender más.
El estudio también revela que la suba fue mayor en las materias donde la entrega de trabajos pesa más en la nota final, y al mismo tiempo el rendimiento en los exámenes presenciales sigue igual. Si la nota de los trabajos sube pero la del examen no, la diferencia la hace la herramienta, no el aprendizaje. “Por más que la inteligencia artificial ayuda a la gente a ser más productiva, a producir más, creo que puede dañar su aprendizaje", afirmó el investigador Igor Chirikov, autor del estudio.
Chirikov plantea que las soluciones deberían pensarse para cada disciplina, e incluso para cada materia, y menciona que una opción que gana terreno es volver a tomar las evaluaciones de forma presencial y controlada. Cómo respondan las instituciones a este problema, agrega, va a definir cuánta confianza despiertan.



