Colombia, México y Brasil envejecen más rápido que Japón o Europa
Un informe del Foro Económico Mundial y Marsh advierte sobre el costo económico de dejar afuera a los trabajadores mayores.
La transición demográfica más acelerada de las próximas décadas no ocurrirá en los países que hoy tienen las poblaciones más envejecidas, sino en varios de los que todavía se consideran jóvenes. Así lo plantea The Longevity Dividend, el informe elaborado por el Foro Económico Mundial junto a la consultora Marsh sobre datos de 21 países.
Entre 2025 y 2040, la población mayor de 65 años crecerá 77% en Colombia, 74% en México y 59% en Brasil. El promedio mundial se ubica en 53%. En Japón, el país con la mediana de edad más alta del mundo, ese crecimiento será del 7%.
La explicación está en el punto de partida más que en el ritmo. Japón y buena parte de Europa envejecieron a lo largo de varias décadas y, en ese lapso, construyeron los sistemas de salud, pensiones y cuidados que hoy sostienen a su población mayor. Colombia, México y Brasil recorren ese mismo camino en la mitad del tiempo, con sistemas todavía en desarrollo. El informe señala que llegar después también abre una oportunidad: permite anticiparse a problemas que otros ya enfrentaron.
Donde la presión se vuelve más concreta es en el mercado de trabajo. Hacia 2040, mientras la población mundial mayor de 65 años crecerá más de un 50%, la población en edad de trabajar apenas se expandirá un 13%. Cada vez menos personas activas sostienen a cada vez más personas mayores, y ese desbalance solo se compensa si quienes quieren seguir trabajando encuentran cómo hacerlo.
Los datos del informe revelan en este sentido que los trabajadores mayores de 55 años pasan, en promedio, siete semanas más que sus pares jóvenes buscando empleo.
Esa dificultad para reinsertarse tiene un precio medible: en los países de la OCDE representa cerca de 500.000 millones de dólares en productividad perdida hacia 2040. En la región, el cálculo llega a 9.230 millones de dólares en Brasil y 3.570 millones en Colombia.
A las barreras de acceso al empleo se suma un segundo factor, que recae principalmente sobre las mujeres. Más de 700 millones de mujeres en el mundo están fuera del mercado laboral por responsabilidades de cuidado, frente a 40 millones de varones.
El informe también observa que las barreras por edad tienen costos que exceden lo económico. Los trabajadores que perciben que sus posibilidades se reducen por su edad tienden a retirarse del mercado laboral sin figurar en las estadísticas de desempleo. En sentido inverso, el documento cita evidencia sobre equipos multigeneracionales, donde la combinación de experiencia y perspectivas nuevas se asocia a mayores niveles de innovación y menor rotación.
Entre las recomendaciones a gobiernos y empleadores, el documento propone garantizar el acceso a créditos de recapacitación a partir de los 50 años, incorporar créditos por tareas de cuidado que computen para la jubilación, y crear condiciones de reingreso para quienes se alejaron del empleo por cuidar a hijos o familiares. La formación aparece como el eje que conecta esas medidas, en un escenario donde las trayectorias laborales se extienden y las competencias requeridas cambian durante el recorrido.



