La inteligencia artificial está cambiando lo que los estudiantes universitarios en Estados Unidos deciden estudiar.
Según un informe publicado en abril por Lumina Foundation y Gallup, el 16% de los estudiantes actualmente matriculados ya cambió su carrera o campo de estudio por el impacto potencial de la IA en el mercado laboral.
El estudio, titulado “AI in Higher Education: Widespread Use, Unclear Rules”, se basa en encuestas a 3.801 estudiantes de entre 18 y 59 años que cursan carreras de dos o cuatro años en instituciones estadounidenses.
El porcentaje de quienes cambiaron de carrera varía según el tipo de programa. En carreras de dos años, el 19% de los estudiantes efectuó el cambio; en las de cuatro años, el 13%. Por género, los hombres lo hicieron en mayor proporción que las mujeres: 21% frente a 12%. Los programas con mayor incidencia de cambio son los de formación técnica vocacional, con el 26%, y los de tecnología, con el 25%.
Más allá de quienes ya tomaron la decisión, el informe registra que el 47% del total de estudiantes consideró al menos en alguna medida cambiar de carrera por el impacto que la IA podría tener en una industria específica o en el mercado laboral en general.
Ese porcentaje es más alto entre los hombres (60%) que entre las mujeres (38%), y es especialmente elevado en los programas de tecnología y formación vocacional, donde alrededor de siete de cada diez estudiantes dijeron haberlo contemplado.
Uso e instituciones
El contexto en el que los estudiantes toman estas decisiones incluye una adopción masiva de herramientas de IA en el ámbito académico. El 57% de los encuestados usa IA en sus trabajos de cursado al menos semanalmente, mientras que solo el 13% dice no usarla nunca. Los programas con mayor uso semanal son los de negocios (70%), tecnología (68%) e ingeniería (65%).
Sin embargo, el 53% de los estudiantes dice que su institución desalienta o prohíbe el uso de IA en los trabajos académicos. Aun así, el 48% de quienes estudian en instituciones que la desalientan la usa igualmente de forma semanal, al igual que uno de cada cuatro estudiantes en instituciones que la prohíben. El 52% de los encuestados indica además que al menos algunas de sus materias no tienen políticas claras sobre cómo pueden usar la tecnología.
En cuanto a la formación, el 58% considera que su institución les ofrece la cantidad adecuada de instrucción sobre IA. El 29% dice que no recibe suficiente. Ese porcentaje sube al 34% entre quienes estudian en instituciones que desalientan su uso y al 39% entre quienes están en instituciones que la prohíben.
Frente a ese escenario, el propio informe señala que las instituciones que promueven el uso de la IA registran estudiantes que la usan más y que se sienten mejor preparados para integrarla en su vida profesional. Las que la desalientan o prohíben concentran la mayor proporción de estudiantes que dicen no estar recibiendo suficiente formación al respecto.



